Ejecuciones, mutilaciones y torturas en Arabia Saudí

/
0 Comentarios
Arabía Saudí, un país regido por una monarquía absoluta islámica, lamentablemente tiene un grave problema de respeto con los derechos humanos. Se trata de graves atentados contra los derechos humanos, perpetrados por el propio régimen saudí. 


Ejecuciones y mutilaciones públicas.

A pesar de las reformas en materia de derechos humanos anunciadas por el príncipe saudí, las ejecuciones públicas en Arabia Saudí, están en el orden del día. Se trata del cuarto país del mundo en el ranking de ejecuciones por pena de muerte, tras China, Irán y Pakistán.

Durante el año 2015, el régimen saudí ejecutó a un mínimo de 158 personas. Durante el año 2016, los ejecutados fueron 150. Actualmente según la Organización Europea Saudita de Derechos Humanos (ESOHR, por sus siglas en inglés), están condenados a muerte 51 prisioneros, a la espera de su ejecución, que se encuentra en diversas etapas. Existe una falta de acceso a información clara y completa sobre estos casos.

Las ejecuciones se llevan a cabo mediante decapitaciones con espadas. Los cadáveres de los ejecutados, se exponen públicamente durante un tiempo, para dar ejemplo a la sociedad del poder punitivo del régimen saudí.



No se trata del único castigo físico que se aplica en el país. A los ladrones se les corta el brazo derecho. También existen penas consistentes en latigazos y otros maltratos físicos.


Torturas e impunidad de las autoridades que las perpetran.

Según la ONU, también existe un problema en cuanto a tratos de tortura, crueles o degradantes. Los detenidos pasan largos periodos de tiempo antes de ser asistidos por un abogado y puestos a disposición de un juez.

Los casos de tortura y malos tratos perpetrados por las autoridades, rara vez son investigados, por lo que existe un clima de impunidad. De hecho se ha detenido a personas que han denunciado estos malos tratos por parte de las autoridades, es considerado un delito de terrorismo.

Igualmente, se denuncia por la ONU, que se admiten como pruebas en los juicios, confesiones obtenidas gracias a torturas.


Presos políticos y falta de libertad de expresión.

Arabia Saudí es conocida especialmente por coartar gravemente la libertad de expresión. Supone un delito acciones como "sembrar desacuerdo", "reducir el prestigio del gobierno" o "incitar a la opinión pública".

Además, según denuncia la ONG Human Rights Watch, es considerado terrorismo cualquier acto, violento o no, que pretenda dañar la reputación el país, afectar al orden público o alterar la seguridad de la sociedad.

Preocupa especialmente el caso de Esra al-Ghamgam, activista pro derechos humanos, lleva tres años detenida por manifestarse pacíficamente en favor de la democracia y los derechos humanos. Algunos medios sin citar fuentes fiables, han aseverado que fue ejecutada el 19 de agosto, tras una petición de la Fiscalía saudí. Sin embargo, otros medios desmienten la noticia indicando que se encuentra a espera de juicio el próximo 28 de octubre. En cualquier caso, resulta complicado encontrar información fiable sobre este caso.


Discriminación contra las mujeres.


Arabía Saudita no es país para mujeres. De hecho, es uno de los peores países del mundo para ser mujer. El país aplica la conocida Ley Sharia, un código islámico de conducta, que es de aplicación en diversos países musulmanes, y que limita gravemente el derecho de las mujeres.

En Arabia Saudí se exige que exista determinada distancia física entre hombres y mujeres no relacionados, lo cual impide el acceso de las mujeres a algunos servicios públicos. Por ejemplo, una mujer tiene difícil acceso a los bancos. El contacto con los varones debe ser mínimo. En las tiendas de ropa, no hay probadores para mujeres.

Además, los únicos que pueden solicitar el divorcio son los hombres. Está vetado para las mujeres.

No fue hasta junio de 2018, cuando la Dirección de Tráfico saudí empezó a expedir licencias para conducir para mujeres. Hasta la fecha lo tenían prohibido.

Hasta febrero de 2018, las mujeres necesitaban autorización del varón para abrir sus propios negocios y trabajar. Además, en el ámbito laboral no existen normas contra el acoso sexual o la discriminación por razón de sexo.

La homosexualidad está castigada con penas físicas, o incluso pena de muerte.




Tal vez te gustaría leer

No hay comentarios: